
” La mano izquierda de Corea se volvió loca. Se cruzó con la derecha una y otra vez. Patinó por el teclado. Golpeó los martillos del piano para robarle al instrumento sonidos imposibles. Fleck, a la espera, llenó los huecos sonoros que fueron quedando.
Antes de un merecido descanso de veinte minutos, tres temas más. Con Joban Dna Nopia llegó el escándalo. Larga introducción para un intenso intercambio de apoteósico final. Por cierto, antes de interpretarla, saludo oficial de Fleck -“Buenos días, buenas noches”- y un consejo de su compañero, que se le acercó para revelarle que tenía la hoja de partituras del revés. Una broma, posiblemente, aunque visto la pericia demostrada hasta entonces no sería de extrañar que algo de cierto hubiera en el chascarrillo.”
[audio:http://www.tinpanshows.com/blogmedia/audio/Mountain Corea-Fleck.mp3]

