Concha Buika volvió a su tierra convertida en una estrella de la canción

Concha Buika

No fue un concierto más. Ni para la protagonista, que hací­a ya tiempo que no actuaba en su isla; ni para el público, que la abrazó con la misma energí­a con la que ella interpreta sus canciones; ni para el Jazz Voyeur, festival que arriesgó con una propuesta situada en los márgenes del género que le da nombre…

El Principal se llenó para la ocasión, la del regreso de una mujer que creció en Mallorca como artista y sigue creciendo como tal fuera de ella, o mejor dicho, con la isla dentro, porque como recordó en la rueda de prensa anterior, “Mallorca soy yo”.

…Fue un recital de dedicatorias: a los que pecan, a las mujeres, al color de su piel y a la valentí­a. Porque si algo caracteriza a Buika es su firmeza. En lo que piensa, en lo que canta y en cómo lo canta. Ya sea en clave de jazz, copla, soul o flamenco, lenguajes a los que imprime su sello. Como lo siente y como lo vive.

Concha Buika se movió entre la felicidad y la angustia, la que le producí­a tocar en casa. “He tocado en teatros más grandes que éste, pero éste, en este momento, lo siento muy grande”, dijo con ojos brillantes.

G. RODAS. PALMA.
La reconquista de Buika