“Por pimera vez, el prestigioso bajista tiene una banda propia, Electrohope. Integrada por músicos Sub-30, habla del gran momento del jazz argentino y de su relación con los grandes, de Bob Dylan a Luis Alberto Spinetta.
…¿Creés que el jazz es la música más grossa…?
Y, para mí sí. Porque tiene los conceptos armónicos de la música clásica pero extendidos aún más: tiene la improvisación, el swing, el ritmo, el «áfrica, el humor, cosas que, a mi modo de entender, la convierten en la música más alta. Pero algunos apelan también a otros estados, claro. Como los “rockeros malos”, todos pintados: son otras sensaciones que prefiero dejarlas en mi casa. Porque a veces las músicas heavies se llaman así porque están tocadas desde un modo pesado, pero musical y armónicamente tienen un mensaje muy inocente. Y después ponés el Pájaro de Stravinsky y decís: “¡Esto sí que es pesado, boludo…!” O la Danza de Maya de la Mahavishnu Orchestra: ¡ésas son cosas pesadas, que te dejan lleno de inquietudes y de miedo!… El jazz es una gran influencia para mí, aunque no la única. Fue lo que siempre más me gustó: no quiero darles la espalda a todos los años en los que escuché a Louis Armstrong. No el Armstrong de cabaret, sino el Armstrong joven, inquieto y compositor. Me gusta que eso aparezca en mi música de algún modo, en algún momento. Es una tradición. Y a mí me gustan las tradiciones. Como me gusta Prince, porque disfruta tanto de Duke Ellington: Prince ha escuchado mucho, es como un Duke moderno.” …
“Sube Azul es una síntesis completamente lograda que refleja la inmersión de Sofía en el jazz moderno y contemporáneo a la vez que responde a la atracción de sus ancestros y al llamado de otras conexiones orgánicas, pan-musicales.
Nacida en Buenos Aires, Sofía nos muestra las tradiciones folklóricas de Argentina y sus vecinos regionales (Perú, Colombia, Uruguay) tejiendo influencias diversas en un programa repleto de complejidad, melodía y romance. Las canciones hablan de corazones rotos, individualidad, de personas especiales en su vida, de los desafíos de la vida como extranjera. Hay tributos a las copleras argentinas (cantantes folklóricas femeninas) y comentarios respecto de lo que Sofía define como “el final de la utopía sobre la inminente llegada de la revolución Latinoamericana”. Y mientras que Sube Azul abarca continentes, trasciende sus orígenes juntando fuerzas en una narrativa autocontenida que es siempre más que la suma de sus partes.”
David Adler
David R. Adler ha escrito para “Time Out New Yorkâ€, “Jazz Timesâ€, “Global Rhythmâ€, “Downbeat”, “The Philadelphia Inquirer†entre muchas otras publicaciones.